Durante un encuentro en el “Café Tortoni” de Buenos Aires, República Argentina, el domingo 16 de junio de 2002 –semana del Libro y del Escritor-, Alejandro Storni -hijo de Alfonsina-, dialogó con docentes de la Escuela Nº 62 “Alfonsina Storni” de Lanús, provincia de Buenos Aires: Perla Taá -Directora-; Ana María Ruscchioni, Prosecretaria y Cecilia C. Santoro, Bibliotecaria y quien telefónicamente acordó esa entrevista. Santafesina destacada y reconocida por su labor en el área educativa y literaria. Perla Taá, le preguntó si hacía mucho que había fallecido y contestó: “-Hace dos años este sábado. Le daban galletitas… Es un atorrante”. Sabido es que Alfonsina Store era hija de Paolina Martignani de Origlio y de Alfonso Storni. ¡Cómo lloraba cuando yo le hablé y le dije que mi esposa había muerto!”. Una sola vez la vi a mi madre emocionada por un halago. En el lugar había un retrato de Alfonsina. Yo pagaba la entrada pero nadie lo hacía. ¿no te gustaría ir al cielo?’. Early life. Alejandro Storni recordó otras vivencias: -“Una vez me presentó a Alvear. Le voy a contar. 15 de agosto de 1867: nació Alfredo B. Grosso. En esa edición, incluyeron los poemas inéditos hasta 1968 en las últimas páginas. Cuando llegué hacía cinco minutos que había muerto. Ahora van a hacer otra”. Pero mi hijo menor había comprado una parcela y hubo que llevarla allí. Alfonsina Storni Martignoni (* 29. Cuando vio que no, me preguntó ‘¿ vos escribís?’. No me haga un mono’. [4], Ella no quería, una semana antes habíamos estado hablando de ese tema. Larrea 1050, Capital Al día siguiente la señora se ofreció para dejar su propia habitación para mi esposa y para mí. Cuando estaba de vuelta en la Argentina, al libro ‘Ultrateléfono’ le dieron el primer premio de Roma. Le dije a Alfonsina ‘mamá una Señora que se llama Gabriela Mistral’.”. Cuando Alfonsina se enteró hizo suspender ese sumario porque era también una mujer. Hacían comidas, a veces cocinaba  Alfonsina en la casa de la calle Córdoba y Esmeralda. Se hizo en 1973 en Suiza, en Lugano. Por la chica no, ponete en la más grande que es la de los recomendados. De tal forma que había un conventillo cerca de mi casa y me preguntaban ‘¿ cómo usted sabe tanto?’, Y yo contestaba ‘porque conozco a la Doña, a los gallegos, a los chinos…, yo  los conocía a todos. Con su familia vivió en San Juan y después en Rosario, donde trabajó desde los diez años porque lavaba los platos en el  Café Suizo que había instalado su madre; después fue obrera en una fábrica de gorros, a los quince años comediante y egresó como maestra rural de la Escuela Normal de Coronda. Terminé no pagando más entrada. Se dice que es una cobardía matarse… Sólo es un momento difícil, que pasa, que la gente tiene…. No creía que fuera necesario porque ella escribía lo que sentía. Ésta se hizo con la venta del piano de acá que fue de 3.000 pesos”. A esa escuela creada en 1959 y en funcionamiento desde marzo del año siguiente -actualmente con asistencia de aproximadamente 350 alumnos-, le impusieron el nombre de la talentosa poetisa mediante R. M. Nº 46 del 14 de mayo de 1984. A Quiroga lo iban a hacer alto, pero él no era alto. El mausoleo se hizo con el dinero de la venta del piano de acá”.. “Acá estaba La Peña fundada por Quinquela Martín. Son of Carlos Tercero Arguimbau and Alfonsina Storni Husband of Maria Emilia Maggio Father of Alejandro E Storni Maggio and Private Half brother of Francisca Arguimbau; Rosa Arguimbau and Delia Arguimbau. Fue un día encantador, fuimos a ver la casa de Alfonsina. Me entregó los recibos de sueldo para que yo, si pasaba algo los cobrara. Mi madre tuvo una cosa muy buena: nunca hablaba mal de nadie, de mi padre nunca habló mal. Su último vuelo fue el 1° de julio del año 2000. [1]. Entonces comencé diciéndoles ‘Chicos voy a contarles cuál fue el día más feliz de mi vida’. Les conté que estaba en casa con Capdevila y Gálvez (sus padres les dirán quiénes son), y le pedí a mi madre permiso para ir a ver a Independiente. Había que ser muy torpe para no darse cuenta de … Es lejos y hay que caminar mucho. Yo tenía 23 años y le respondí que sí, pero que lo hacía para mí. Dijo entonces: “Con uno de mis bisnietos tengo la manutención asegurada. Me vine loco y con el guardapolvo así sacado fui a ver al vicedirector y le dije: ‘Me voy al Consejo de Educación y aquí no vengo más’. Como Borges, un compadrito que no conoce nada. Cuando le preguntaron qué poesía escrita por Alfonsina le gustaba más, contestó: “Dolor”. Era muy joven. Alejandro Storni también recordó a Israel Zeitlin, nacido en 1906 en Ekaterinoslaw -actual Dniepropetrowsk- (Ucrania) y residente en Buenos Aires hasta su fallecimiento en 1980, destacándose como escritor con el seudónimo César Tiempo. Ella era libre. Lo había escondido bajo la almohada y se había dormido.”. Yo lo vi hasta los seis años y era encantador.”. En 1996, Alejandro Storni, hijo de Alfonsina, visitó sus familiares de San Juan. Ésta decía así ‘Estimado Público: es un honor para mí adherirme a tan merecida reunión, pero mi médico en su infinita piedad quiere que me muera sano’.”, Luego, Alejandro Storni volvió a nombrar a Alicia Moreau de Justo, una de las primeras defensoras de los derechos cívicos de las mujeres y que falleció a los cien años…. Yo lo tengo como un escritor, sólo como un escritor.”, -“Uno debe vivir con un colador en su mano. -“En la vida hay que conocer todo, sino uno no sabe nada. Ese tipo… no sería muy bueno lo que quería.”, -“He conocido también a otros envanecidos, y a algunos, que hasta se han suicidado, por no haber podido llegar a ser lo que querían ser, o lo que habían sido sus padres.”.